domingo, 4 de julio de 2010

Soñé...

Estaba en la playa, el mar, había un sol que sabia como broncearme. No sé como estaba vestida, creo que llevaba un bikini puesto o quizás estaba desnuda, pero eso no importaba, no importaba como me veían los demás ni mucho menos como me veía yo. Lo único importante en ese sueño era esperar a que se acercase una ola de mar, para después saltar, saltar una y otra vez, hasta que una se salió con la suya y me arrastro junto el mar, llenándome de arena. Pero me volví a levantar, y volví a esperar a que llegara otra ola para volverla a saltar.


También no sé si allí era feliz. Creo que si.

miércoles, 16 de junio de 2010

¡¡Mira lo que has hecho otra vez!!
Mal, mal, mal, mal... nunca serás una princesa