“No, no soy una princesa” le dije pero él insistía y tuve que contarle, le conté porque le amaba de verdad.
“Me sentí tan complacida, me sabia delicioso, y seguí, seguí hasta que comencé a hastiarme, hasta que mi estomago se inflo como un globo que me hizo flotar. Hasta que el placer se convirtió en asco.
“Y ahora, estoy quejándome porque el veneno ya esta siendo efecto. Me siento ofendida, y he sido yo la que ha traicionado. Mis labios están babeando rabia, mis pies están enterrados, mis brazos tienen mordidas mías, mis lágrimas… no me van a purgar, no me van a salvar. Seguiré imperfecta, no seré una princesa, o por lo menos no de esas que en su rostro esta el cielo; no de esas que puedes rescatar; de las que puedes amar… seria mejor correr antes de que el globo estalle.” Le dije pero él no se fue.

wow!
ResponderEliminarme encanta.
un gran abrazo.
que estes muy bien.